El capítulo 14 de Juan habla de la relación entre el amor y la obediencia. En el versículo 21, Jesús dice: «El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él».
El concepto real de la obediencia
La obediencia es una manifestación honesta del amor a Dios. No se trata de seguir reglas, sino de un corazón inclinado a la obediencia: no es una acción externa, sino una expresión interna de amor y devoción.La obediencia a los mandamientos de Dios no es un de deber, sino una expresión de amor y gratitud por su amor inmerecido.
La relación entre el amor y la obediencia es crucial para experimentar una mayor intimidad con Dios. Jesús promete revelarse a aquellos que lo aman y obedecen sus mandamientos. Esta revelación va más allá de la comprensión intelectual; es una experiencia transformadora del amor divino.
Revelación profunda
El texto de Juan 14:21 nos invita a reflexionar sobre algunos personajes bíblicos: Abraham, Moisés, y los discípulos de Jesús son ejemplo de aquellos que obedecieron a Dios por amor, experimentando así su favor y revelación. Nos desafía a examinar nuestros corazones y motivaciones y a buscar una vida de obediencia inspirada por un profundo amor a Dios, todos los días.
Déjate llevar por la melodía de Juan 14:21 y permite que la Palabra de Dios penetre en tu corazón para encender en ti la llama del amor y la obediencia a Dios. Vivir en obediencia a los mandamientos de Dios por amor, es abrir las puertas a la revelación de su amor y presencia en nuestras vidas.
Escucha aquí la canción de Juan 14:21 y disfruta de un sabroso bosanova mientras profundizas en esta poderosa enseñanza bíblica.
